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Coberturas “todo riesgo” (ICC A), “riesgos nombrados” (ICC B) y “básica” (ICC C) explicadas

El seguro de mercancías para transporte cubre la protección de bienes moviéndose entre origen y destino. En el mercado existen distintas coberturas dentro de las cláusulas ICC: todo riesgo (ICC A), riesgos nombrados (ICC B) y básica (ICC C). Este artículo desglosa sus alcances, exclusiones y usos prácticos para facilitar la decisión de aseguradores, transitarios y consignatarios.

Panorama general de las cláusulas ICC en el Seguro de Transporte de Mercancías

Las cláusulas ICC (Institute Cargo Clauses) son un conjunto de coberturas estandarizadas que se adaptan a distintos niveles de protección en el transporte de mercancías. Aunque suelen asociarse al transporte marítimo, estas cláusuras se aplican también a otros modos cuando el contrato de seguro lo permite. Las tres variantes más utilizadas son ICC A (Todo riesgo), ICC B (Riesgos nombrados) y ICC C (Básica). La elección entre ellas depende de la naturaleza de la mercancía, la ruta, el modo de transporte, el presupuesto y el apetito de riesgo del asegurado. En términos generales, se busca equilibrar la capacidad de cubrir pérdidas y la prima a pagar, sin excederse en coberturas que no aportan valor práctico para el caso concreto.

En la práctica, estas coberturas se estructuran para cubrir daños físicos a la mercancía durante el tránsito, desde la carga en origen hasta la descarga en destino. Sin embargo, cada modalidad tiene su propio conjunto de riesgos cubiertos y exclusiones. A modo de guía rápida, la cobertura ICC A es la más amplia, la ICC B está basada en riesgos específicos listados y la ICC C ofrece la protección más restringida. A la hora de redactar o revisar una póliza, es crucial entender qué se considera “pérdida o daño” y qué eventos están expresamente excluidos en cada cláusula.

ICC A: Todo riesgo

Qué cubre

  • El daño físico o pérdida de la mercancía causada por la mayor parte de riegos externos durante la transportación, desde la carga hasta la descarga, con cobertura amplia sin necesidad de especificar cada evento. En la práctica, esto significa que la póliza acompaña a la mercancía ante la mayoría de incidentes que afecten su integridad.
  • Aplicabilidad a múltiples modos de transporte (marítimo, aéreo, terrestre y multimodal) siempre que exista continuidad de transporte y que la póliza cubra las etapas correspondientes.
  • Respaldo frente a daños derivados de maniobras de carga y descarga siempre que no sean atribuibles a un acto de la póliza de exclusiones. También suele abarcar pérdidas por robo parcial o total cuando no se trate de un riesgo específicamente excluido.
  • Posibilidad de reclamaciones por pérdida de valor de la mercancía, no solo por daño físico, siempre que el daño cumpla con la definición de la póliza para “pérdida” o “daño”.

Qué excluye

  • Riesgos de guerra, conflicto armado, invasión, saqueo por parte de autoridades, y actos de terrorismo cuando no se cubren como añadidos o cláusulas especialesios.
  • Daños o pérdidas debido a riesgo inherente de la mercancía (inherent vice) o a su propia naturaleza que hagan inevitable su deterioro, así como envejecimiento o desgaste progresivo.
  • Retraso en la entrega que no implique daño material a la mercancía, salvo que el retraso esté expresamente cubierto por la póliza como un evento cubierto y no sea una exclusión general.
  • Pérdidas o daños ocurridos durante la manipulación que resulten de la falta de embalaje adecuado, de la manipulación incorrecta o de la inadecuada conservación de la mercancía.
  • Riesgos de seguridad y control público o de autoridades, como congelación de mercancía por medidas gubernamentales, salvo que se pacte lo contrario.

Ventajas y límites

  • Ventaja principal: protección amplia que reduce la necesidad de evaluar cada riesgo individual; es especialmente valiosa para mercancías de alto valor, mercancías de vida corta o bienes sensibles a daños aunque el costo sea mayor.
  • Limitaciones: la prima es más alta y puede haber exclusiones específicas que requieren adiciones para eventos como guerra o terrorismo. También algunas rutas o modos presentan retos de cobertura si el seguro no se aplica de forma continua a todas las etapas del transporte.
  • Riesgo de subrogación: ante una reclamación, la aseguradora puede ejercer su derecho de subrogación contra el transportista o terceros responsables. Esto requiere claridad en la cadena de transporte y en la documentación.

ICC B: Riesgos nombrados

Qué cubre

  • La cobertura está definida por riesgos expresamente listados en la póliza. Esto significa que la protección se extiende a eventos concretos, pero no a otros que no estén mencionados.
  • En la práctica, los riesgos cubiertos suelen incluir incendios, explosiones, hundimiento o varamiento del buque, colisiones, deslizamientos, pérdidas por manipulación, robo únicamente si está contemplado entre los riesgos listados, y otros acontecimientos similares que afecten la mercancía durante el tránsito.
  • Con ICC B, la protección suele ser más específica, por lo que es más fácil estimar el alcance de la cobertura para rutas con riesgos conocidos o habituales y para mercancías con perfiles de riesgo previsibles.

Qué excluye

  • La ausencia de un riesgo explícito en la lista implica que ese daño no está cubierto, salvo que exista una cláusula de “con cobertura adicional” para ampliar el alcance.
  • Exclusiones habituales que suelen acompañar a ICC B: actos de guerra o terrorismos no declarados, daños por deterioro natural de la mercancía, demoras que afecten a la mercadería, errores o deficiencias en el embalaje cuando no son considerados un riesgo listado; y ciertas pérdidas por causas no contempladas directamente en la lista de riesgos.

Ventajas y límites

  • Ventajas: control de costos y menor prima al limitar la cobertura a riesgos concretos; suficiente para mercancías estables, rutas con historial de incidentes previsibles y cuando el asegurado quiere evitar pagar por coberturas irrelevantes.
  • Limitaciones: menor capacidad de respuesta frente a eventos no enumerados; en caso de siniestro por un riesgo no listado, la aseguradora podría negarse a indemnizar, lo que exige un análisis detallado de la ruta y de la mercancía para evitar sorpresas.

ICC C: Básica

Qué cubre

  • La cobertura básica cubre un conjunto limitado de riesgos explícitos, centrados en incidentes típicos de transporte y manejo de la carga que suelen impactar directamente en pérdidas físicas moderadas.
  • Es adecuada para mercancías de bajo valor o con bajo perfil de riesgo, o para operadores que buscan una solución de seguro con costos relativamente reducidos y cobertura suficiente para ciertos contratos o rutas específicas.
  • En un escenario práctico, ICC C puede cubrir efectos de **fuego, explosión, daño por varamiento, hundimiento o colisión** en algunos casos, y ciertos daños durante la manipulación o maniobras de carga si están explícitamente enumerados.

Qué excluye

  • Exclusiones más amplias que las de ICC B, al no cubrir la mayoría de los riesgos “no listados” que pueden aparecer en la ruta de transporte real.
  • Daños por demoras, pérdidas por actos de guerra o terrorismo, y otros riesgos extraordinarios no mencionados en la póliza se mantienen fuera de alcance, salvo pactos especiales.
  • Normalmente no cubre pérdidas por desgaste natural, daño por embalaje deficiente, o pérdidas derivadas de acciones del transportista que no se ajusten al catálogo de riesgos cubiertos.

Ventajas y límites

  • Ventajas: costos reducidos, simplicidad de la póliza y rapidez en la contratación; útil para mercancías de bajo valor o para contratos con requisitos de seguro mínimos.
  • Limitaciones: cobertura limitada frente a eventos complejos; mayor atadura a los riesgos enumerados; menor grado de protección en rutas con riesgos no especificados en la póliza.

Comparación práctica entre ICC A, ICC B y ICC C

Aunque cada cláusula tiene sus particularidades, es útil ver de forma pragmática cómo se comparan en términos de alcance, costos y adecuación a diferentes contextos de transporte:

  • Amplitud de cobertura: ICC A ofrece la mayor amplitud, seguida de ICC B, y luego ICC C.
  • Coste de la prima: tiende a ser menor para ICC C y mayor para ICC A, con ICC B en un punto intermedio dependiendo de la lista de riesgos y de la ruta.
  • Necesidad de evaluación de riesgos: ICC A reduce la necesidad de evaluar cada riesgo individual; ICC B y ICT C requieren un análisis más detallado de qué riesgos son cubiertos y cuáles no.
  • Adecuación por tipo de mercancía: productos de alto valor o sensibles a daños suelen justificar ICC A; mercancías con valor moderado o con rutas estables pueden funcionar bien con ICC B; mercancías de bajo valor o menos difíciles de asegurar pueden prosperar con ICC C.
  • Exclusiones y condiciones: ICC A y B suelen permitir ampliaciones para incluir riesgos específicos (p. ej., guerra, terrorismo) a través de rider o endosos; ICC C, menos flexible, requiere revisión cuidadosa de lo que está cubierto.

Cómo elegir la cobertura adecuada para tu operación

La decisión entre ICC A, B o C debe basarse en una valoración estructurada de riesgos, costos y requisitos contractuales. A continuación se presentan pasos prácticos para orientar la elección:

  • Evalúa el valor y la naturaleza de la mercancía: mercancías de alto valor, perecederas o con alta sensibilidad al daño suelen justificar ICC A. Productos de menor valor o con menor vulnerabilidad pueden encajar en ICC B o C.
  • Analiza la ruta y el modo de transporte: rutas marítimas largas con múltiples transbordos o zonas de mayor riesgo pueden requerir una cobertura más amplia; si la ruta es conocida y estable, ICC B o C podrían ser suficientes.
  • Considera el contrato y las exigencias del comprador: algunos contratos exigen coberturas específicas o riders para incluir guerras o terrorismo; revisa los acuerdos para evitar rechazos de reclamación.
  • Examina las exclusiones y los límites: identifica qué riesgos están explícitamente excluidos y si necesitas riders para cubrir eventos como demora, separación de mercancía o robo incidental.
  • Evalúa la posibilidad de rider o endoso: muchas pólizas permiten añadir coberturas complementarias (por ejemplo, para guerra, terrorismo, demoras) sin pasar a ICC A de forma completa. Esto puede ser una solución eficiente en costo.
  • Planifica la gestión de la cadena de suministro: si tu operación involucra múltiples transportistas y transbordos, asegúrate de que la póliza cubra las fases en las que la mercancía está bajo responsabilidad del asegurado o del transportista.

Factores que influyen en la prima y en la gestión de riesgos

La prima y el rendimiento de la cobertura dependen de múltiples factores que vale la pena considerar para optimizar costos y protección:

  • Valor declarado: cuanto mayor sea el valor de la mercancía, mayor suele ser la prima, especialmente bajo ICC A.
  • Tipo de mercancía: mercancías con mayor exposición a daños físicos o con alta volatilidad de valor pueden requerir coberturas más amplias.
  • Ruta y historial de pérdidas: rutas con historial de siniestralidad mayor pueden elevar primas o exigir coberturas más robustas.
  • Riders y endosos: añadir coberturas específicas (por ejemplo, guerra, terrorismo, demora) puede aumentar la prima, pero a menudo aporta una protección adecuada para escenarios concretos.
  • Coaseguros y franquicias: la selección de deductible afecta directamente la prima; deducibles más altos reducen la prima, pero aumentan el costo directo en caso de siniestro.
  • Colaboración entre operadores: una buena coordinación con el transitario y el transportista facilita la gestión de reclamaciones y la documentación necesaria para la indemnización.

Procedimiento práctico ante un siniestro

En cualquier sistema de seguro, la agilidad y la precisión de la documentación son clave para una reclamación exitosa. He aquí un esquema práctico para manejar un siniestro bajo ICC A, B o C:

  • Avisa de inmediato a la aseguradora y al corredor o agente de seguros, siguiendo las instrucciones de notificación dentro de los plazos contractuales.
  • Conserva evidencias de daños, fotos, informes de peritos, reportes de la aduana o autoridades, y cualquier documentación de la ruta (tales como partes de carga, manifiestos, y contratos de transporte).
  • Documenta la causa de la pérdida o daño y referencia los riesgos cubiertos por ICC A/B/C para fundamentar la reclamación.
  • Coordina con el transportista para entender responsabilidades y fechas de reparación, repuesto o reemplazo de la mercancía.
  • Negociación y pago coordina con la aseguradora el costo indemnizable y las condiciones de pago, respetando los límites de la póliza y las exclusiones.

Ejemplos prácticos y escenarios comunes

La mejor forma de entender ICC A, B y C es a través de escenarios habituales en el seguro de transporte de mercancías. A continuación se presentan casos ilustrativos:

  • Mercancía de alto valor en tránsito marítimo internacional: una carga electrónica de alto valor podría beneficiarse de ICC A para cubrir daños por la mayoría de riesgos externos; se evalúan exclusiones por guerra y actos de autoridades, y se pueden añadir riders para riesgos políticos si la ruta lo amerita.
  • Mercancía estacional con historial de incidentes en manejo: para una carga perecedera que requiere controles de temperatura y manipulación cuidadosa, ICC B puede cubrir incendios, colisiones y varamientos si están listados de manera explícita, reduciendo la prima frente a ICC A pero con la necesidad de revisar la lista de riesgos.
  • Mercancía de bajo valor y bajo riesgo: para envíos de productos de consumo de bajo costo y con rutas estables, ICC C puede ser suficiente, aunque conviene confirmar que no haya riesgos relevantes no cubiertos que podrían impactar el negocio.
  • Contrato con exigencias de cobertura específica: si el cliente exige garantías ante robo o demoras por causas externas, puede requerirse un rider para completar la cobertura, incluso si la póliza base es ICC B o ICC C.

Buenas prácticas para gestionar coberturas ICC

Estas recomendaciones ayudan a las empresas a gestionar mejor sus pólizas ICC y a aprovechar al máximo las coberturas disponibles:

  • Documentación clara: mantén toda la documentación de la cadena de suministro organizada y disponible para la aseguradora: contratos, manifiestos, listas de empaque, fotos de la mercancía y certificados de inspección cuando existan.
  • Revisión periódica: revisa anualmente las coberturas y la exposición de la empresa; ajusta ICC A/B/C y los riders según cambios en productos, rutas o volúmenes de negocio.
  • Coherencia entre contratos: al trabajar con proveedores y clientes, asegúrate de que la cobertura de seguro satisface las cláusulas contractuales y no genera lagunas legales.
  • Prueba de siniestros: realiza simulacros o ejercicios de reclamación para reducir tiempos de respuesta en casos reales y para que el equipo esté familiarizado con el proceso.
  • Gestión de riesgos: acompaña la póliza con medidas de reducción de riesgos: embalaje adecuado, trazabilidad, selección de transportistas certificados y controles de temperatura para mercancías sensibles.

Glossario práctico de términos clave

A continuación, un glosario breve para entender mejor la terminología ligada a ICC A, B y C:

  • All Risks (todo riesgo): cobertura amplia que cubre la mayoría de pérdidas y daños, con excepciones explícitas.
  • Named Perils (riesgos nombrados): cobertura que solo protege contra los riesgos especificados en la póliza.
  • Basic (básica): cobertura mínima con lista limitada de riesgos cubiertos.
  • Sum insured (suma asegurada): valor máximo que paga la aseguradora ante un siniestro.
  • Franquicia/deductible: cantidad que debe pagar el asegurado antes de que la aseguradora cubra el resto.
  • Endoso o rider: suplemento que amplía o modifica la cobertura de la póliza principal.

Conclusión orientativa

Las coberturas ICC A, ICC B y ICC C ofrecen un gradiente de protección para el seguro de transporte de mercancías. Elegir la opción adecuada depende del valor de la mercancía, la ruta, los riesgos previsibles y las exigencias contractuales. En muchos casos, una combinación de cobertura base con riders específicos puede lograr una protección equilibrada entre costo y cobertura real. Consulta con un corredor experto para adaptar la póliza a tus necesidades específicas y evitar lacunas en la protección de tu cadena de suministro.

Vídeo sobre Coberturas “todo riesgo” (ICC A), “riesgos nombrados” (ICC B) y “básica” (ICC C) explicadas