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Daños por humedad, mojadura y oxidación: cómo se tratan en póliza

En el transporte de mercancías, la humedad, la mojadura y la oxidación son riesgos que pueden comprometer la integridad de los productos, generar pérdidas económicas y complicar la gestión de siniestros. Este artículo ofrece una visión clara sobre cómo se tratan estos daños en la póliza de Seguro de Transporte de Mercancías, qué cubre y qué no, y qué pasos prácticos seguir ante un incidente para maximizar las posibilidades de una resolución justa.

Riesgos asociados a humedad, mojadura y oxidación en la cadena logística

La humedad y la mojadura pueden afectar desde mercancías sensibles como alimentos, productos farmacéuticos y electrónicos, hasta bienes textiles y químicos. La oxidación, por su parte, deteriora metales y componentes, reduce la vida útil de equipos y puede afectar también envases y embalajes. Aunque cada póliza es única, estos daños suelen verse condicionados por factores técnicos y operativos: el tipo de mercancía, el embalaje, el medio de transporte, las condiciones ambientales y la gestión de la carga durante el tránsito.

Es frecuente que la humedad se manifieste como condensación interna, filtraciones a través de contenedores mal sellados, o mojadura por lluvia o agua de lavado durante la manipulación. La oxidación suele generarse en presencia de humedad ambiental prolongada, salinidad o contaminación, especialmente en productos de acero, aluminio o metales sensibles. En las pólizas de transporte, la forma en que se abordan estas situaciones depende de las cláusulas de cobertura, las exclusiones explícitas y los criterios de prueba de peritos osurveyors.

Cómo se evalúa la cobertura en pólizas de mercancías

Las pólizas de Seguro de Transporte de Mercancías suelen estructurarse en torno a normas de cobertura que pueden ser All Risks (todo riesgo) o Named Perils (riesgos contratados). La distinción fundamental para daños por humedad y oxidación es que no toda presencia de humedad implica automáticamente una indemnización: depende de la causa y de si la humedad se considera un daño inmediato cubierto por la póliza o si responde a exclusiones como deterioro natural, embalar inadecuado o “inherent vice” (defecto inherente al propio producto).

Conceptos clave en la evaluación de daños

  • Avería total vs. avería parcial: las pólizas a veces liquidan como indemnización total el daño que impide el uso de la mercancía o su venta, mientras que las pérdidas parciales pueden liquidarse de forma proporcional.
  • Inherent vice: defecto propio de la mercancía que no guarda relación con un evento externo durante el transporte. En general, se excluye de coberturas de todo riesgo, salvo que la póliza disponga lo contrario o que exista un fallo en el acondicionamiento que desencadene el daño.
  • Condiciones de almacenamiento y manipulación: si el daño es resultado de condiciones de almacenamiento en tránsito (por ejemplo, humedad ambiental en un almacén temporal o en un contenedor mal ventilado), la aseguradora puede requerir pruebas de que existían medidas de control de humedad y que estas fallaron por causas cubiertas.
  • Cadena de custodia documental: los documentos de transporte, informes de inspección, y registros de condiciones (temperatura, humedad, sellos, etc.) son determinantes para entender el origen del daño y la responsabilidad.

Exclusiones y escenarios habituales en daños por humedad y oxidación

Exclusiones típicas

  • Deterioro por inmersión no accidental: si la mercancía se moja por un fallo estructural de la carga o por su propia naturaleza, puede no estar cubierto si no hay un evento externo cubierto por la póliza.
  • Inherent vice y defectos de fabricación que se manifiestan con la humedad o la oxidación sin intervención de un tercero durante el tránsito.
  • Embalaje inadecuado: si el daño se debe a un embalaje mal diseñado o insuficiente para soportar las condiciones de transporte previstas, la cobertura puede limitarse o excluirse, dependiendo de la cláusula.
  • Daños ocurridos fuera de la ruta de tránsito cubierto: si la pérdida ocurrió durante una etapa no cubierta por la póliza (por ejemplo, un evento no autorizado fuera del itinerario), la cobertura podría no aplicarse.

Cláusulas y marcos de referencia habituales

En muchos contratos de seguros de mercancías se recurre a las cláusulas ICC (Institute Cargo Clauses) A, B y C, o a variantes propias de aseguradoras que adaptan estas reglas. En términos generales:

  • ICC A (All Risks): cubre la mayoría de daños durante el tránsito, excepto las exclusiones explícitas. En este marco, la humedad puede estar cubierta si se demuestra que fue causada por un riesgo cubierto, como una filtración de agua durante el transporte por un fallo de la defensa del buque o contenedor que no se debió a la mala manipulación del cargador.
  • ICC B y ICC C: cubren un conjunto limitado de riesgos especificados. La humedad y la oxidación pueden quedar excluidas o limitadas a ciertos supuestos, por lo que es crucial revisar los términos exactos de la póliza vigente.
  • Cláusulas de embalaje y manipulación: algunas pólizas incluyen secciones específicas que exigen pruebas de que el embalaje original era adecuado para resistir las condiciones de transporte previstas; de lo contrario, podría haber reducción de la indemnización.

Procedimiento ante un siniestro: pasos prácticos ante daños por humedad y oxidación

Antes de la llegada de la mercancía: prevención y declaración de riesgos

  • Evaluar la mercancía sensible: identificar productos vulnerables a humedad y oxidación y aplicar medidas de control de humedad antes de la carga (desecantes, deshumidificación, envoltorios herméticos, sellos de alto rendimiento).
  • Empaque adecuado: seleccionar embalajes con barreras contra la humedad, productos de protección contra la condensación y soluciones antifuego si corresponde al tipo de mercancía.
  • Documentación de soporte: preparar una ficha de embalaje que indique la ausencia de signos de humedad al momento de la carga, temperaturas esperadas y condiciones de transporte previstas. Incluir también normas de manipulación para evitar agresiones mecánicas que favorezcan la entrada de humedad.
  • Acuerdos con el operador logístico: establecer protocolos para verificación de humedad en contenedores y el uso de contenedores con sensores de humedad y temperatura cuando sea factible.

Durante el tránsito y a la recepción de la mercancía

  • Control de condiciones: si es posible, monitorizar la humedad relativa, temperatura y condición de sellos en contenedores durante la ruta. Registrar lecturas y capturar imágenes en momentos clave (carga, llegada, entrega).
  • Inspección visual y de sellos: al retirar la mercancía, verificar que los sellos no han sido forzados y que no hay signos de filtración o mojadura en embalajes externos e internos.
  • Documentación de la condición: elaborar un informe de recepción que describa el estado de la mercancía, con descripciones detalladas, fotografías y fecha/hora de inspección. Este informe debe ser adjuntado a la reclamación si procede.

Al presentar una reclamación ante la aseguradora

  • Notificación oportuna: comunicar el siniestro dentro de los plazos contractuales para no perder derechos de indemnización. Esto suele ser de días a semanas desde la detección del daño, dependiendo de la póliza.
  • Documentación necesaria: en la reclamación deben incluirse, al menos, contrato/recepción, conocimiento de embarque o B/L, factura comercial, lista de empaque, informe de inspección, fotografías, y cualquier informe de peritaje o surveyor asignado por la aseguradora.
  • Pruebas de daño y de causa: aportar pruebas de que la humedad u oxidación se originó durante el tránsito cubierto y no por causas ajenas (como almacenamiento en mal estado previo a la carga). Esto puede incluir resultados de pruebas de humedad, análisis de oxido, y registros de temperatura/condiciones.
  • Demostración de coste: indicar el valor asegurado y el coste de reparación o reemplazo, así como las pérdidas derivadas del stock afectado (inventario, valor de venta reducida, costos logísticos), para calcular la indemnización correspondiente.

Evaluación y liquidación por parte de la aseguradora

  • Inspección y peritaje: la aseguradora puede designar a un perito o surveyor para evaluar el daño, la causa y la conexión con el tránsito asegurado. Este informe es clave para la determinación de la indemnización.
  • Determinación de la causa: se examina si la humedad u oxidación se debió a un evento cubierto por póliza (por ejemplo, una filtración durante el transporte) o a causas no cubiertas (inherent vice, embalaje defectuoso, almacenamiento previo no cubierto).
  • Liquidez de la indemnización: una vez establecidas las causas y el valor elegible, se aplica el porcentaje de cobertura y se determina si procede una indemnización total o parcial. En algunos casos, la aseguradora puede proponer reparaciones o reemplazos en lugar de una compensación en efectivo.

Buenas prácticas para reducir riesgos y facilitar reclamaciones futuras

  • Control de humedad durante toda la cadena: implementar desecantes eficientes, contenedores aislados y sellos adecuados para mercancías sensibles; mantener un registro de condiciones en cada eslabón de la cadena (exportador, transitario, operador logístico, destinatario).
  • Embalaje y preparación adecuados: garantizar que el embalaje protege contra condensación y filtraciones. Utilizar materiales resistentes a la humedad y el óxido, y considerar envolturas secundarias o envases herméticos para productos susceptibles a la humedad y la oxidación.
  • Selección de contenedores y transporte: elegir contenedores en buen estado, con sistemas de control de humedad y, si se transporta por largos periodos, considerar contenedores con sensores de ambiente o monitoría remota.
  • Documentación detallada: mantener registros completos de condiciones de carga, fotografías en distintos momentos y certificados de humedad para demostrar la ausencia de daño al inicio y durante las etapas críticas del tránsito.
  • Cláusulas de cobertura explícitas: revisar y, si corresponde, ampliar la póliza con cláusulas específicas de humedad, mojadura y oxidación para mercancías particularmente sensibles; esto puede incluir coberturas para “moisture damage” explícitas y tasas de liquidación preferentes en ciertos escenarios.
  • Preparación ante reclamaciones: establecer un protocolo interno para la gestión de siniestros con pasos a seguir, plantillas de informes y contactos de la aseguradora y del perito, para agilizar la presentación de reclamaciones y evitar demoras.

Casos prácticos y pautas de interpretación

A continuación se presentan escenarios ilustrativos que muestran cómo diferentes situaciones pueden estar cubiertas o no, según la póliza y las pruebas aportadas.

Caso 1: humedad en mercancía textil durante transporte marítimo con ICC A

Una carga de textiles enrollados llega con signos de moho ligero en las vueltas superiores y una humedad contenida en el interior de las bolsas por condensación. El contenedor mostró leve filtración durante una tormenta en alta mar. La factura y el listado de empaque no indicaron humedad previa. Bajo una póliza ICC A, si la humedad es consecuencia de una filtración cubierta por el contrato (evento cubierto), la aseguradora puede cubrir parte de la pérdida, sujeto a la prueba de que no se debió a un embalaje deficiente previo. Un perito independiente evalúa la magnitud de la pérdida y la cuantía de la indemnización.

Caso 2: oxidación en componentes de acero de maquinaria industrial con cobertura limitada

Durante la manipulación en el puerto, algunos componentes de acero de maquinaria industrial muestran oxidación superficiales. Si la póliza es ICC C o ICC B, la cobertura podría ser más limitada y exigir demostrar que la oxidación se debió a un evento externo durante el tránsito y no a almacenamiento previo o a un embalaje inadecuado. El asegurado aporta informes de humedad y fotos tomada a la llegada, junto con registros de que el contenedor estaba en buen estado al momento de la carga. La decisión dependerá de los límites de la póliza y de cualquier exclusión de inherent vice.

Caso 3: daño mixto en mercancía alimentaria con cambios de temperatura extremos

Una carga de productos alimentarios se transporta en un contenedor refrigerado que experimenta fallos intermitentes de temperatura; al llegar, parte de la mercancía presenta humedad y ciertos productos se ven afectados por moho. Si se prueba que el fallo de la cadena de frío fue causado por un evento cubierto (avería del equipo de refrigeración durante el tránsito) y que la humedad resulta de ese fallo, la indemnización podría cubrir la reducción de valor o la reposición de los productos comprometidos. Es clave demostrar que los fallos no obedecen a un embalaje deficiente ni a un almacenamiento previo no cubierto.

Guía rápida para la interpretación de coberturas en casos de humedad y oxidación

  • Verifique la cláusula de cobertura: determine si su póliza es All Risks o Named Perils y qué exclusiones aplican específicamente a humedad y oxidación.
  • Exija pruebas de causa: en la reclamación, aporte evidencia de que el daño se debe a un evento cubierto en tránsito y no a defectos inherentes u otros factores no cubiertos.
  • Documente el estado inicial y final: conserve documentos y fotografías de la mercancía y del embalaje al cargar, durante la ruta y a la llegada.
  • Cuadre los costos: separe los costos de reparación, reemplazo y pérdidas de inventario para facilitar el cálculo de indemnización y evitar disputas sobre el alcance de la liquidación.
  • Informe de perito: cuando corresponda, coopere con el perito o surveyor designado para acelerar la liquidación y asegurar una valoración ajustada a la realidad de la situación.

Recomendaciones finales para asegurados y operadores

La gestión eficaz de daños por humedad, mojadura y oxidación comienza con la prevención y continúa con una reclamación bien documentada. Las aseguradoras valoran el control de condiciones ambientales, embalajes adecuados y una cadena de custodia documentada. Alinear las expectativas entre exportador, transitario y aseguradora es clave para evitar disputas y lograr una liquidación justa. En un entorno de comercio global, donde la humedad y la corrosión pueden ocurrir en múltiples eslabones, la claridad en las cláusulas contractuales y la diligencia en la documentación se convierten en herramientas de valor incalculable para proteger la mercancía y la rentabilidad del negocio.

Conclusiones prácticas para el manejo de daños por humedad y oxidación en pólizas

En resumen, la cobertura de daños por humedad, mojadura y oxidación en pólizas de Seguro de Transporte de Mercancías depende de la combinación de la cláusula aplicable (All Risks vs Named Perils), las exclusiones específicas y la prueba de que el daño se originó durante el tránsito cubierto. La clave está en la prevención (embalaje, control de humedad, selección de contenedores), en la documentación detallada a lo largo de la cadena de suministro y en la gestión proactiva de reclamaciones con pruebas contundentes. Con estas prácticas, los asegurados pueden reducir incertidumbres, facilitar liquidaciones y proteger mejor su margen ante daños causados por humedad y corrosión.

Vídeo sobre Daños por humedad, mojadura y oxidación: cómo se tratan en póliza