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Infraseguro y sobreseguro en transporte internacional: cómo prevenirlos

El infraseguro y el sobreseguro son problemas comunes en el ámbito del transporte internacional de mercancías. Estimar correctamente el valor, seleccionar la cobertura adecuada y coordinar a lo largo de la cadena de suministro son claves para evitar costos innecesarios y vacíos de protección. Este artículo explora cómo prevenir ambos escenarios y optimizar las pólizas en la logística global.

Panorama general: infraseguro y sobreseguro en transporte internacional

En el seguro de transporte internacional, el objetivo es que la mercancía esté protegida frente a pérdidas o daños durante su tránsito, almacenamiento y entrega. Sin embargo, existen dos extremos que pueden perjudicar a las empresas: el infraseguro, cuando el valor asegurado es inferior al valor real de la mercancía, y el sobreseguro, cuando el valor asegurado supera innecesariamente el costo real de la mercancía. Ambos escenarios pueden generar costos adicionales y, en caso de siniestro, complican la determinación de la indemnización. Comprender sus diferencias y sus causas permite diseñar coberturas más eficientes y ajustar las pólizas a las necesidades reales de la operación.

Definiciones y diferencias

Para evitar ambigüedades, conviene distinguir entre los conceptos clave que intervienen en la contratación de seguros de mercancías:

  • Infraseguro: cuando la póliza cubre un valor menor que el valor real de la mercancía o del conjunto de bienes en tránsito. En una reclamación, la aseguradora aplica una regla de proporcionalidad, indemnizando solo una parte de la pérdida correspondiente al porcentaje de cobertura efectiva respecto al valor real. Esto puede dejar al expedidor sin suficientes recursos para reemplazar o reparar la mercancía.
  • Sobreseguro: cuando el valor asegurado excede el valor real de la mercancía o del riesgo asegurado. El asegurado paga primas superiores a las necesarias y, en caso de siniestro, la indemnización puede verse reducida si la aseguradora detecta el exceso. En algunos casos, el sobreseguro no aumenta la protección real, pero sí encarece la operación y puede provocar disputas contractuales.
  • Valor asegurado: cifra declarada en la póliza que sirve de base para calcular la prima y la indemnización. Debe reflejar el valor real de la mercancía en tránsito, considerando posibles variaciones durante el ciclo logístico.
  • Valor real de las mercancías: precio de compra o coste de producción, más gastos necesarios para llevar la mercancía al punto de entrega, neutralizando inventarios y pérdidas posibles. En transporte internacional, también se tiene en cuenta el valor de reposición y el costo de sustitución si aplica.

Principales causas del infraseguro y del sobreseguro

Conocer las razones que originan estos desequilibrios facilita su prevención. Entre las causas más habituales se encuentran:

  • Estimación inexacta del valor en tránsito al suscribir la póliza, especialmente cuando el valor de las mercancías cambia durante el viaje o a lo largo de múltiples etapas de la cadena logística.
  • Falta de actualización de la cobertura ante variaciones en la operación, como cambios de proveedor, variaciones de cantidad, o adiciones de mercancía sin ajustar la póliza.
  • Confusión entre diferentes criterios de valoración (valor CIF, valor FOB, costo de reposición, valor de uso) que pueden generar coberturas discordantes.
  • Selección de coberturas inadecuadas (por ejemplo, elegir una cobertura All-risk cuando no corresponde o no se aplica correctamente), o ausencia de cláusulas específicas para ciertos riesgos.
  • Duplicidad de seguros cuando la mercancía está asegurada por varias partes a través de diferentes contratos o pólizas sin coordinación adecuada.
  • Falta de asesoría profesional o de documentación adecuada que respalde la valoración y las condiciones de la póliza.

Cómo prevenir infraseguro

Evaluación real de valor de mercancía

La base de una póliza adecuada es conocer con precisión el valor asegurado. Esto implica distinguir entre distintos conceptos de valor y aplicar el más adecuado para la operación:

  • Valor en riesgo (VIR): estimación de cuánto vale la mercancía en el momento del transporte, considerando su precio de compra o producción, menos depreciaciones físicas o mercantiles relevantes según el tipo de mercancía.
  • Valor de reposición a nuevo: costo estimado para reemplazar la mercancía sin descontar desgaste o uso previo. Es una referencia útil para mercancías que deben sustituirse por artículos equivalentes nuevos.
  • Valor en aduana o CIF: valor declarado para efectos de comercio, que añade el costo de mercancía, seguro y flete. Este valor puede servir como base para el seguro, pero conviene especificarlo y entender qué cobertura cubre exactamente.
  • Para productos con alta variabilidad de valor (p. ej., tecnología, electrónica, textiles de moda), conviene revisar periódicamente el valor vigente y ajustar la póliza con base en facturas actualizadas, listas de empaque y contratos con proveedores.

Elección adecuada de coberturas

La selección de la cobertura debe responder al tipo de mercancía, trayectoria de la cadena logística y riesgos específicos del medio de transporte. Algunas recomendaciones clave son:

  • Elegir cobertura All-risk cuando la mercancía es de alto valor o de alto riesgo de daño y se desea una protección amplia frente a casi cualquier eventualidad. En otros casos, una cobertura named perils puede ser suficiente y más eficiente.
  • Definir con claridad qué riesgos están cubiertos y cuáles quedan excluidos (p. ej., actos de guerra, desastres naturales extremos, deterioro por retrasos). Estas exclusiones deben quedar explícitas en la póliza y en el certificado de seguro.
  • Considerar coberturas específicas según la ruta geográfica: áreas con mayor probabilidad de retrasos, robos o daños deben recibir atención especial en la cláusula de cobertura.
  • Incorporar cláusulas de reposo de flete o de supuestos de subrogación que afecten al asegurado en caso de reclamación y a quién se resta indemnización en cada caso.

Verificación de cláusulas y condiciones

La precisión en las condiciones de la póliza evita sorpresas durante el siniestro. Revisa estos elementos antes de firmar:

  • Periodo de cobertura y alcance geográfico: asegúrate de que cubre todas las etapas de la ruta, incluidos almacenes temporales y transbordos.
  • Deducibles y franquicias: determina el importe o porcentaje que debe asumir el asegurado en cada reclamación y si existen deducibles distintos para diferentes riesgos.
  • Subrogación y derechos del asegurador: establece cuándo el asegurador asume derechos sobre la mercancía recuperada y qué documentación se requiere para sostener la reclamación.
  • Valor declarado en la póliza vs valor real: verifica que no haya desalineación entre lo que se declara y el valor de la mercancía en tránsito.
  • Cláusulas de ajuste de valor: si corresponden, evalúa si hay indexación o actualización automática del valor asegurado ante variaciones del precio del mercado o del costo de reposición.

Importancia de revaluaciones periódicas

El valor de las mercancías puede cambiar durante un ciclo de transporte y almacenamiento. Por ello, es recomendable realizar revisiones de valoración cada 6 a 12 meses, o con mayor frecuencia si se trata de mercancía volátil (nuevas colecciones, materiales de alta inflación, componentes tecnológicos). Estas revisiones permiten adaptar la póliza sin interrupciones y reducir el riesgo de infraseguro sin necesidad de cambios bruscos de primas.

Coordinación con la cadena logística

La prevención del infraseguro no depende solo de la póliza, sino de la coordinación entre todos los actores de la cadena: expedidores, transitarios, transportistas, almacenes y aseguradoras. Algunas prácticas útiles son:

  • Compartir información de valor y de riesgo entre el cliente, el proveedor y el asegurador desde las primeras fases del contrato.
  • Solicitar certificados de seguro estandarizados que reflejen el valor real de las mercancías, su ruta y las coberturas aplicables.
  • Establecer procedimientos de verificación de inventarios al inicio y al final del tránsito para confirmar el valor real de las mercancías en cada tramo.
  • Definir un único responsable de la gestión de seguros (p. ej., el departamento de importaciones) para evitar duplicidades y lagunas de cobertura.

Cómo prevenir sobreseguro

Calcular correctamente el valor asegurado

El sobreseguro surge cuando se declara a la aseguradora un valor superior al real. Evitarlo pasa por una valoración precisa y por evitar duplicar la cobertura entre varias pólizas. Considera lo siguiente:

  • Valor real de la mercancía: utiliza facturas, contratos, listas de especificaciones y valores de reposición actuales para determinar el valor real. No incluyas costos no relacionados con la mercancía en sí, salvo cuando la póliza así lo especifique.
  • Valor de reposición a nuevo sólo cuando la póliza lo permita y cuando sea financieramente adecuado para la empresa. A veces, el valor de reposición resulta más alto que el valor de venta, lo que puede generar sobrecosto si la mercancía ya fue deprecida o utilizada.
  • Evita declarar valores "por encima del costo" sin justificación operativa. Si la mercancía ha cambiado de composición, tamaño o lote, actualiza el valor asegurado para que refleje la realidad de la carga.

Revisión de límites y deducibles

Además de la valoración, la definición de límites y deducibles influye en la eficiencia de la cobertura. recomendaciones:

  • Ajusta los límites a la exposición real de cada envío, tomando en cuenta el valor por lote y la ruta. Evita límites excesivos que no aportan protección adicional y generan primas elevadas.
  • Evalúa la conveniencia de deducibles razonables. Los deducibles reducen la prima, y un deducible demasiado bajo puede encarecer la póliza sin un beneficio proporcional.
  • Si operas con varios proveedores o clientes, asegúrate de que los límites de cada póliza no se dupliquen innecesariamente. La cobertura consolidada debe evitar solapamientos que elevan la prima sin aumentar la protección efectiva.

Evitar duplicidades de cobertura

La sobreprotección puede provenir de pólizas superpuestas en distintos frentes (seguro de mercancías, seguro de responsabilidad civil, seguro de transporte, etc.). Para evitarlo:

  • Realiza un inventario de todas las pólizas que cubren la misma mercancía y ruta, identificando solapamientos y coordinando coberturas entre aseguradoras.
  • Define claramente qué riesgos cubre cada póliza y en qué etapas de la cadena se aplica cada una.
  • Establece un punto único de contacto para la gestión de seguros y un flujo de recepción de información entre aseguradora y cliente que prevenga solapamientos no deseados.

Uso de cláusulas de ajuste de valor

Para mercancías sujetas a variabilidad de precio, conviene incorporar cláusulas de ajuste de valor o indexación. Estas cláusulas permiten adaptar el valor asegurado a modificaciones en el precio de mercado o en el costo de reposición sin renegociar toda la póliza. Considera:

  • Indexación periódica basada en índices de precios de materias primas o en costos de reposición reales documentados.
  • Definir límites de variación y rangos para evitar cambios abruptos de la prima.
  • Incluir notificación previa a la aseguradora ante cambios de valor relevantes para ajustar la cobertura de forma oportuna.

Herramientas y buenas prácticas para una gestión eficiente

Documentación esencial

La calidad de la documentación facilita una valuación correcta y evita discrepancias con la aseguradora. Reúne y actualiza regularmente estos documentos:

  • Facturas comerciales y listas de empaque detalladas, con descripciones, cantidades, dimensiones y peso de cada partida.
  • Contratos de compra y venta, órdenes de compra y acuerdos con proveedores para validar el valor de la mercancía.
  • Certificados de seguro previos y pólizas vigentes, con copias de cláusulas relevantes y límites por envío.
  • Documentación de flete (conocimiento de embarque, carta de porte, guías de ruta) que muestre el itinerario exacto y las transacciones logísticas.
  • Listado de componentes y valor de cada pieza si la mercancía está compuesta por ítems de diferente valor unitario.

Tecnología y control de inventarios

La tecnología facilita la precisión en la valoración y la vigilancia de la exposición al riesgo. Algunas prácticas recomendables son:

  • Integrar sistemas de gestión de inventarios (ERP) que actualicen automáticamente el valor de las mercancías a medida que cambian las existencias y las transacciones.
  • Utilizar códigos de barras o etiquetas RFID para identificar partidas y asociarlas a valores de reposición y de venta reales.
  • Mantener una base de datos centralizada de valores por lote, país de origen y ruta de transporte para facilitar las revisiones de valor antes de cada envío.
  • Generar informes periódicos de exposición al riesgo y de variaciones de valor para que la dirección tome decisiones informadas sobre coberturas y primas.

Formación y asesoría profesional

La complejidad de los seguros de mercancías en transporte internacional requiere asesoría especializada y capacitación continua para las personas involucradas. Buenas prácticas incluyen:

  • Contratar a un corredor o bróker de seguros con experiencia en transporte internacional y conocimiento de los riesgos regionales y portuarios.
  • Realizar sesiones de capacitación interna para equipos de importación/exportación, logística y finanzas sobre valoración de mercancías, coberturas y optimización de primas.
  • Solicitar revisiones periódicas de pólizas por parte de un asesor externo para identificar posibles infraseguros o sobreseguro y proponer ajustes.

Casos prácticos

Caso 1: infraseguro en mercancía electrónica durante ruta multimodal

Una empresa importadora de componentes electrónicos enciende una ruta multimodal que incluye mar y carretera desde Asia hacia su almacén en Europa. Se declaró un valor total de 600.000 euros en la póliza, basado en la factura FA-2024 y el valor CIF, sin considerar costos de reposición y gastos de almacenamiento en tránsito. Durante el tránsito, la mercancía sufre daños parciales y pérdidas en varias partidas. La aseguradora indemniza solo el porcentaje correspondiente al valor asegurado respecto al valor total real, dejando a la empresa con una brecha de 240.000 euros para sustitución y reparación. Este caso ilustra la importancia de revisar el valor de reposición, incluir costos de entrega y considerar la variabilidad del inventario durante movimientos a gran escala. La lección clave es que una evaluación estática de un valor único para un itinerario complejo no es suficiente; se requieren ajustes dinámicos y un cruce de datos entre facturas, listas de empaque y contratos de compra.

Caso 2: sobreseguro en mercancía textil durante transporte marítimo

Una empresa de moda envía lotes de textiles a varios mercados internacionales y, para cada envío, declara un valor acorde con el costo de producción más margen. Sin embargo, debido a una confusión entre el valor CIF y el valor de reposición, la póliza resulta con un valor asegurado significativamente superior al valor de mercado de los productos en tránsito. En caso de reclamación, la aseguradora paga la indemnización conforme al valor declarado, pero la prima anual se mantiene elevada y la empresa paga más de lo necesario. Después de una revisión, se ajustaron los valores asegurados a valores de reposición real y se introdujeron controles de revisión trimestral para evitar futuras discrepancias. Este caso destaca la necesidad de coordinar entre compras, logística y seguros y de evitar el uso excesivo de valor declarado cuando no corresponde a la realidad de la mercancía.

Lecciones clave para una gestión de seguros eficiente

  • Realizar una valoración precisa y actualizada del valor de la mercancía para cada ruta y cada envío.
  • Elegir coberturas adecuadas a la naturaleza de la mercancía y a la ruta de transporte, evitando coberturas excesivas o insuficientes.
  • Verificar cláusulas y condiciones de la póliza con detalle antes de la firma, especialmente periodos de cobertura, deducibles y exclusiones.
  • Realizar revisiones periódicas de valor y de límites para evitar infraseguro o sobreseguro, especialmente ante cambios en la cadena de suministro o en el portafolio de productos.
  • Coordinar la gestión de seguros con todos los actores de la cadena logística y designar a un responsable de seguridad de valor para evitar duplicidades y lagunas.
  • Utilizar herramientas tecnológicas (ERP, sistemas de gestión de inventarios, certificados de seguro estandarizados) para mantener la información de valor y cobertura actualizada y verificable.

En definitiva, la prevención del infraseguro y del sobreseguro en transporte internacional depende de una valoración precisa del valor de la mercancía, de una selección adecuada de coberturas, de una revisión de cláusulas y de una gestión coordinada y tecnológica de la cadena de suministro. Adoptar estas prácticas reduce el coste de las primas, mejora la protección frente a pérdidas y facilita una reclamación más eficiente cuando se produce un daño o pérdida durante el tránsito.

Vídeo sobre Infraseguro y sobreseguro en transporte internacional: cómo prevenirlos