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Mercancías propias vs. de terceros: diferencias entre RC y “goods in transit”

En el seguro de furgonetas, conviene distinguir entre la cobertura de responsabilidad civil y las pólizas específicas para mercancías. Este artículo analiza las diferencias entre mercancías propias y de terceros, y cómo se reflejan en la RC y en las coberturas de “goods in transit” para cargas transportadas, ya sean internas o externas a la empresa.

Mercancías propias vs. mercancías de terceros: fundamentos y alcance

Definiciones y conceptos clave

La distinción entre mercancías propias y mercancías de terceros es esencial para entender qué cubren las pólizas de un seguro de furgonetas. Mercancías propias se refieren a la carga que la empresa posee o administra de forma directa: productos fabricados por la propia empresa, material promocional de la marca o bienes que la empresa comercializa y mantiene en su propiedad. Por su parte, mercancías de terceros son bienes que pertenecen a clientes, proveedores o entidades externas y que la empresa transporta en virtud de un contrato de transporte o de un servicio de logística.

La diferencia no solo es de titularidad, sino también de responsabilidad y de la forma en que se gestionan los riesgos durante el traslado. En muchos casos, la relación contractual con el cliente o con el operador logístico define quién asume la carga en caso de pérdida o daño, y qué políticas de seguro deben activarse para cubrir esos riesgos.

Riesgos típicos y distribución de la responsabilidad

Para las mercancías propias, la empresa transportista suele gestionar el riesgo de daño o pérdida desde el punto de recogida hasta la entrega, pero la cobertura de la RC se centra en daños a terceros. Es decir, la RC del transportista cubre responsabilidad frente a daños corporales o daños a bienes ajenos provocados por el vehículo o por la conducción. Cuando la carga es de la empresa, el objetivo de la póliza de mercancías es garantizar que, si la mercancía sufre un daño durante el tránsito, se indemnice al valor de la carga independientemente del daño que pueda ocurrir a terceros. En cambio, para mercancías de terceros, la póliza de garantía de transporte suele requerir coberturas específicas para la carga, puesto que la responsabilidad ante el cliente recae directamente sobre la operadora logística o el transportista conforme al contrato suscrito.

La RC (Responsabilidad Civil) en el contexto de la furgoneta

La RC de un seguro de furgonetas cubre los daños causados a terceros durante la conducción o por la operación del vehículo. Esto incluye daños a personas, daños materiales a bienes de terceros y, en algunos casos, gastos médicos o de rehabilitación relacionados. Sin embargo, la RC no cubre por defecto la pérdida o el daño de la propia mercancía transportada, ni la responsabilidad por pérdidas económicas derivadas de la interrupción de la cadena de suministro. Por ello, cuando la carga es mercancía de terceros, es común que se exija una cobertura adicional específica para la mercancía, o bien una póliza de mercancías en tránsito que complemente la RC con la protección de la carga.

Más allá de la RC: coberturas complementarias para mercancías

Para una operativa de furgonetas que maneja distintos tipos de carga, resulta clave entender el valor de la carga y los riesgos a cubrir. Las coberturas complementarias pueden incluir:

  • Seguro de mercancías en tránsito (goods in transit, GIT): cubre la carga durante el tránsito, incluyendo robos, daños por accidentes, incendios, roturas y pérdidas en algunos escenarios. Suele ser válido para mercancías propias y de terceros, dependiendo de la póliza y de las cláusulas contractuales.
  • Seguro de mercancías cargadas en la propia empresa, para stock en tránsito entre almacenes o durante la manipulación de la carga en las instalaciones de la empresa.
  • Seguro de carga específica por tipo de mercancía (alimentos, productos farmacéuticos, productos fríos, mercancía peligrosa, etc.).
  • Cláusulas de responsabilidad de transitarios o cargadores que pueden intervenir en la cadena de suministro para cubrir pérdidas derivadas de incumplimiento de su parte.

“Goods in transit”: qué es y qué cubre en la práctica

Definición y alcance de GIT

El término Goods in Transit se refiere a una cobertura de seguro orientada a la protección de la mercancía durante el periodo de transporte, desde el punto de recogida hasta el destino final, incluyendo las etapas de carga y descarga si así lo especifica la póliza. En el sector de las furgonetas, este tipo de seguro es crucial para empresas que gestionan inventarios, envíos a clientes o entregas de mercancía de terceros. El GIT puede activarse ante una variedad de eventualidades: daños por accidente, robo de la carga, incendios, tormentas o pérdidas por extravío durante el tránsito.

Modalidades de cobertura: All Risk vs Named Perils

Las pólizas de GIT pueden organizarse de distintas maneras, dos de las más habituales son:

  • All Risk (todo riesgo): cubre casi cualquier daño o pérdida de la mercancía durante el tránsito, salvo las exclusiones expresamente previstas en la póliza. Es la opción más integral y, por tanto, suele implicar prima más alta.
  • Named Perils (riesgos enumerados): cubre específicamente los riesgos que se citan en la póliza (por ejemplo, robo, incendio, colisión). Si el daño proviene de un riesgo no listado, no estará cubierto.

Las empresas deben valorar qué modalidad se ajusta mejor a su operativa, al tipo de carga que transportan y al grado de seguridad que pueden garantizar en cada ruta.

Mercancías propias vs. de terceros dentro del marco GIT

En una póliza de GIT, la distinción entre mercancía propia y de terceros puede afectar a la forma de declarar el valor de la carga, las condiciones de cobertura y, en algunos casos, la responsabilidad en la atención de reclamaciones. En general, la carga de mercancía propia se declara al valor necesario para su reposición o coste de producción, y el asegurador evalúa el riesgo en función de ese valor. En cuanto a las mercancías de terceros, la póliza de GIT debe reflejar explícitamente que la carga está en custodia de la empresa transportista para terceros y, con frecuencia, puede requerir documentos que acrediten la titularidad y el límite de responsabilidad asumido por el asegurador.

Casos prácticos: escenarios habituales en operaciones con furgonetas

Escenario 1: mercancía de terceros que sufre daño en tránsito

Una empresa de mensajería transporta cajas con productos de un cliente. Durante el trayecto, una colisión ocasiona daños en la carga. Si el contrato de transporte incluye un GIT en cláusula, la póliza de mercancías en tránsito cubrirá la reparación o reposición de las cajas, y, en su caso, la reclamación al asegurador por la pérdida de valor de la mercancía. En RC, la responsabilidad por daños a terceros está cubierta, pero la carga, al ser de un tercero, se rige por la póliza de mercancía, no por la RC del vehículo.

Escenario 2: mercancía propia en ruta de distribución

Una empresa fabrica productos y realiza una entrega diaria a puntos de venta. Los productos están asegurados como mercancía propia bajo una póliza de GIT. Si el conductor sufre un accidente, la RC cubrirá los daños a terceros por el fallo del conductor o del vehículo, pero la pérdida o el daño de la mercancía se cubre por la póliza de mercancía en tránsito, con independencia de la responsabilidad del conductor.

Escenario 3: robo de carga durante la entrega

En el robo de mercancía durante la entrega, la RC podría cubrir daños a terceros, pero el robo de la carga pertenecería a la póliza de GIT o a un seguro de robo específico para mercancía en tránsito. En este caso, la empresa debe aportar pruebas de la carga y de su valor, así como de la cadena de custodia y de las medidas de seguridad aplicadas.

Escenario 4: mercancía de terceros con pérdidas parciales y demoras

Una entrega de mercancía de un tercero se retrasa y parte de la carga llega dañada o fuera de plazo. Una buena póliza de GIT puede incluir cobertura por demoras y por pérdidas parciales, estableciendo límites y franquicias tanto para el daño como para la demora. Si la demora genera pérdidas económicas para el destinatario, la póliza de terceros puede cubrir parte de este perjuicio, dependiendo de las condiciones acordadas en el contrato.

Factores clave al diseñar una cobertura para mercancías en tránsito

Valor de la mercancía y declaración de valor

La declaración de valor es fundamental en una póliza de GIT. Debe reflejar con precisión el coste de reposición de la mercancía o su valor en aduana, según convenga. Un valor mal declarado puede provocar denegaciones de reclamaciones o reducciones de indemnización. En el caso de mercancías de terceros, conviene adjuntar documentación que acredite el valor del contenido y su titularidad.

Franquicias, deducibles y límites de indemnización

Las franquicias o deducibles son el importe que la empresa debe asumir en cada siniestro. En pólizas de GIT para furgonetas, estas cifras pueden variar según el tipo de mercancía, el modo de transporte y la ruta. Los límites de indemnización deben ser suficientes para cubrir la mayor pérdida potencial, especialmente cuando se manejan productos de alto valor o mercancía perecedera.

Franquicias y riesgo residual en mercancía propia vs. de terceros

Para mercancía propia, algunas empresas prefieren primas ligeramente más altas para obtener coberturas más amplias, dado que su responsabilidad no se limita a un tercero. Para mercancía de terceros, la póliza debe alinearse con el contrato de transporte y con los acuerdos de custodia, para evitar que un límite insuficiente afecte el cobro de una reclamación por parte del cliente.

Extensión a actividades de carga y descarga

La cobertura de GIT no siempre cubre, por defecto, hechos ocurridos durante la carga o descarga si son operadas por terceros. Si la empresa realiza la carga y descarga o participa en procesos de manipulación, conviene pedir cláusulas que cubran también estas fases, o contratar una póliza de mercancías en tránsito que incluya las operaciones de manipulación.

Requisitos prácticos para la contratación y la gestión de pólizas

Documentación y cumplimiento normativo

  • Contrato de transporte y/o operación logística en el que se indiquen las responsabilidades de cada parte.
  • Inventario de mercancías con valores declarados y descripción de cada tipo de carga.
  • Facturas y documentación de propiedad o titularidad de las mercancías de terceros.
  • Incoterms aplicables, que pueden influir en el punto de entrega y el riesgo transferido.
  • Rutas, horarios y modos de transporte para valorar riesgos específicos de cada itinerario.

Selección de la modalidad de cobertura

La elección entre All Risk y Named Perils debe basarse en la exposición real de la empresa. All Risk ofrece mayor protección para mercancía, especialmente cuando hay alta variabilidad en los riesgos o cuando la carga es de alto valor. Named Perils puede ser suficiente si la mercancía es de menor valor o si ya existen coberturas paralelas a través de acuerdos con clientes o proveedores, que limiten la exposición a ciertos escenarios.

Integración con otras pólizas

Una gestión coordinada entre RC, GIT y otras coberturas, como seguro de robo específico para vehículos o seguro de responsabilidad por daño ambiental, puede optimizar la protección general y simplificar reclamaciones. En particular, la resolución de siniestros suele ser más eficiente cuando las cláusulas de cada póliza se integran en un único marco contractual, con responsabilidades y límites claros.

Impacto económico y operatividad para flotas de furgonetas

Coste de las primas y retorno de la inversión

La prima de una póliza de Goods in Transit depende del valor de la carga, del tipo de mercancía, de la ruta y de las medidas de seguridad implementadas. Las cargas de alto valor o perecederas suelen requerir primas más altas, pero reducen el costo de pérdidas posteriores. Por otro lado, la RC es un coste base que cubre daños a terceros y puede ser relativamente estable, con variaciones ligadas a la antigüedad del vehículo y a la siniestralidad de la flota.

Gestión de siniestros y tiempos de indemnización

La eficiencia en la gestión de siniestros es fundamental para la continuidad operativa. Una póliza de GIT bien estructurada debe permitir un proceso de reclamación claro, con plazos de informe y de indemnización definidos. En general, cuanto menor sea la distancia entre el siniestro y la resolución, mayor será la satisfacción del cliente y menor el impacto en la cadena de suministro.

Impacto en la contratación de conductores y proveedores

Las empresas que operan con conductores externos o subcontratistas deben exigir cobertura de mercancía en tránsito y RC adecuados, para garantizar que la responsabilidad en caso de pérdida o daño de la carga recae en la parte contratada cuando corresponda. Esto reduce el riesgo financiero para la empresa contratante y facilita las reclamaciones entre las partes implicadas.

Consejos prácticos para optimizar la protección de mercancías en tránsito

  • Audita tus rutas y condiciones de entrega: evalúa las zonas de mayor riesgo y ajusta las coberturas a las rutas específicas. Considera ampliar la cobertura para rutas internacionales si corresponde.
  • Valoración precisa de la mercancía: evita subestimar el valor de reposición y actualiza regularmente los importes declarados, especialmente si el inventario cambia con frecuencia o si el valor de las mercancías varía según lotes y promociones.
  • Cláusulas contractuales claras: especifica en el contrato de transporte quién asume qué riesgos y qué coberturas se aplican a cada tipo de carga (propia vs. de terceros).
  • Documentación alineada: garantiza que las facturas, certificados de propiedad y documentos de titularidad estén disponibles para facilitar reclamaciones en caso de siniestro.
  • Términos y condiciones de los Incoterms: revisa el punto de transferencia de riesgo y responsabilidad para cada operación, para que las coberturas se activen en el momento correcto.
  • Consolidación de pólizas: si es posible, reduce la fragmentación de coberturas integrando RC, GIT y seguros de carga en un marco común para simplificar la gestión y la indemnización.

Buenas prácticas para empresas de mensajería y flotas pequeñas

  • Capacitación de conductores: forma a tus conductores en protocolos de manejo de carga, técnicas de carga y descarga, y normas de seguridad que reducen el riesgo de daños.
  • Medidas de seguridad física: incorpora sellos de seguridad, control de acceso a almacenes y rutas monitorizadas para reducir el riesgo de robo en tránsito.
  • Gestión de incidencias en tiempo real: utiliza tecnología de localización y seguimiento de carga para detectar desviaciones y activar coberturas de forma ágil ante un incidente.
  • Revisión anual de pólizas: evalúa cada año si las coberturas siguen siendo adecuadas a tu cartera de clientes y al perfil de riesgo de tu flota.
  • Comunicación con clientes: informa a tus clientes sobre las coberturas de mercancía y los procedimientos de reclamación para evitar malentendidos y mejorar la confianza.

Cómo decidir entre mercancía propia y mercancía de terceros en tu póliza

La decisión de cómo estructurar la cobertura depende de la naturaleza de tu negocio y de tus contratistas. Si gestionas principalmente carga propia, puede ser razonable centrarte en una cobertura de GIT amplia para asegurar reposición y pérdidas en tránsito. Si, en cambio, tu operativa incluye cargas de clientes o proveedores como parte de tus servicios, conviene reforzar las cláusulas de coberturas para mercancía de terceros y definir claramente las responsabilidades en cada eslabón de la cadena logística. En ambas situaciones, una lectura detallada de las exclusiones y los límites de cada póliza es imprescindible para evitar sorpresas cuando llegue el momento de presentar una reclamación.

Aspectos técnicos y terminología útil

  • Valor en tránsito: es el valor declarado de la mercancía tal como se considera para fines de indemnización. Debe estar actualizado y alineado con las facturas y los contratos.
  • Franquicia vs. deducible: término que suele emplearse indistintamente; en una póliza de GIT, la franquicia es la cantidad que la empresa paga por cada siniestro antes de que la aseguradora indemnice, y el deducible puede referirse a la parte de la indemnización que se deduce en cada caso.
  • Límites de indemnización: el máximo que la aseguradora pagará por siniestro o por año. Es crucial ajustar el límite a la magnitud de las operaciones y al valor máximo de la carga.
  • Riesgos excluidos: comprende los riesgos no cubiertos por la póliza, como ciertos daños por deterioro gradual, riesgos de guerra o embargo, dependiendo de la póliza. Leer detenidamente las exclusiones evita rechazos en reclamaciones.
  • Confirmación de cobertura: exige que la póliza especifique explícitamente si cubre mercancía propia, mercancía de terceros o ambas, y si incluye carga en manipulación, carga y descarga, o solo tránsito entre origen y destino.

Qué evitar al contratar seguros para furgonetas con mercancías en tránsito

  • Evita asumir un único seguro para RC y Carga si no se especifica claramente que la mercancía está cubierta. La RC no cubre la carga de forma automática.
  • No confíes en coberturas genéricas que no detallan las rutas, tipos de carga y condiciones de la mercadería. Pide un anexo con las coberturas de cada tipo de mercancía (propia y de terceros).
  • Revisa las condiciones de transporte y manipulación para ver si la póliza cubre operaciones de carga y descarga realizadas por terceros o si se limita a la conducción.
  • Comprueba la necesidad de sublíneas o anexos para mercancía especial (p. ej., productos farmacéuticos, alimentos, mercancía peligrosa) que requieren coberturas específicas o regulaciones adicionales.
  • Asegúrate de que la indemnización cubra también pérdidas por demoras si tu actividad depende de entregas puntuales. En algunos sectores, la demora puede generar pérdidas significativas para clientes.

Conclusiones prácticas para pólizas de furgonetas en el contexto de RC y GIT

En resumen, entender la diferencia entre mercancías propias y mercancías de terceros es clave para asignar adecuadamente las coberturas. La RC cubre daños a terceros por la operación de la furgoneta, pero no protege por sí sola el valor de la carga transportada. La póliza de Goods in Transit complementa a la RC al cubrir la mercancía durante el tránsito, con opciones de cobertura All Risk o Named Perils y con la posibilidad de incluir o excluir ciertas fases de la cadena de suministro (carga, descarga, manipulación). Al combinar estas coberturas y al adaptar las primas, los límites y las exclusiones a la realidad de la flota, las empresas de furgonetas pueden reducir significativamente su exposición al riesgo y asegurar una entrega más fiable para clientes y socios comerciales. Adoptar una gestión coordinada entre RC y GIT, y revisar periódicamente las pólizas, es la mejor manera de mantener la continuidad operativa y proteger tanto las mercancías propias como las de terceros en todas las rutas y escenarios de negocio.

Vídeo sobre Mercancías propias vs. de terceros: diferencias entre RC y “goods in transit”