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TRC y Todo Riesgo Montaje (TRM): qué cambia y en qué proyectos aplicar

En el seguro de construcción, TRC (Todo Riesgo Construcción) cubre los daños durante la fase de obra y desarrollo de un proyecto. El TRM (Todo Riesgo Montaje) añade cobertura específica para las etapas de montaje, instalación, pruebas y puesta en marcha de equipos y estructuras. Este artículo explora qué cambia al incorporar TRM, en qué tipos de proyectos tiene mayor impacto y qué prácticas conviene adoptar para aprovechar al máximo estas coberturas.

Qué cubren TRC y TRM

Las coberturas de seguros para proyectos de construcción se estructuran para proteger el valor del proyecto frente a riesgos imprevistos. Aunque las pólizas pueden variar entre aseguradoras, a grandes rasgos se pueden identificar los siguientes ámbitos cubiertos cuando hablamos de TRC y, en su caso, de TRM:

  • Daños materiales a la obra en construcción, equipos, maquinaria, materiales y suministros que estén en el sitio o bajo custodia del contratista.
  • Daños a terceros o responsabilidad civil derivada de la ejecución de la obra, limitando la exposición del contratista frente a reclamaciones por daños a bienes o lesiones a personas ajenas al proyecto.
  • Costos de salvamento y salvaguardia (gastos para evitar una pérdida mayor, incluyendo la retirada de escombros y la protección de obras cercanas).
  • Transporte y almacenamiento de materiales y equipos necesarios para la obra, cuando esté previsto en la póliza.
  • Extendidos de cobertura a materiales prefabricados o suministros que lleguen al sitio para su instalación, dentro de ciertos límites y condiciones.

Con la incorporación de TRM, se agrega un conjunto de coberturas específico para la fase de montaje e instalación de equipos y estructuras, que puede incluir:

  • Daños durante el montaje de equipos, instalación de máquinas, montajes de turbinas, módulos prefabricados y otras estructuras que requieren un proceso de ensamblaje en sitio.
  • Riesgo de pruebas y puesta en marcha (commissioning), abarcando daños que ocurran durante pruebas de funcionamiento y puesta en marcha de equipos críticos.
  • Daños a elementos temporales o accesorios de montaje (andamios, andamiajes, soportes, grúas y otros elementos auxiliares) cuando sean necesarios para completar la instalación.
  • Extensiones geográficas para cubrir movimientos de montaje entre sedes, si el proyecto contempla unidades o módulos transportados y ensamblados fuera de la ubicación principal.
  • Daños a bienes de terceros relacionados con actividades de montaje, cuando corresponde a la póliza y se ha pactado cobertura adicional.

Es clave entender que, en un esquema con TRC + TRM, la cobertura total puede depender de cómo la aseguradora define límites de valor asegurado, valores en tránsito, franquicias y las extensiones específicas que se incluyan. La combinación suele ser particularmente relevante para proyectos complejos donde la construcción y el montaje son fases distintas con riesgos y calendarios distintos.

Principales diferencias entre TRC y TRM

Para aprovechar al máximo estas coberturas, es útil distinguir, de forma práctica, las diferencias entre TRC y TRM en tres dimensiones: alcance, periodo de cobertura y gestión de riesgos.

  • Alcance: TRC cubre principalmente la obra y materiales en construcción durante la fase de obra civil, estructural, mecánica y eléctrica en un sentido amplio. TRM amplía ese alcance hacia las actividades de montaje, instalación, pruebas y puesta en marcha de equipos y sistemas que forman parte o se integran a la obra.
  • Periodo de cobertura: TRC rige desde el inicio de las obras hasta la aceptación técnica de la estructura o de una parte de la obra, según el calendario de ejecución. TRM cubre típicamente desde el inicio del montaje de equipos clave o módulos hasta la finalización de pruebas y, algunas veces, la puesta en operación.
  • Gestión de riesgos: TRC suele requerir controles de obras, planes de seguridad y gestión de proveedores internos y subcontratistas para salvaguardar la integridad de la construcción. TRM demanda un énfasis adicional en la coordinación entre el contratista general, subcontratistas de montaje, proveedores de maquinaria y servicios de commissioning, así como la gestión de cambios durante la instalación.

Otra diferencia práctica es la forma de valorar la exposición. En TRC la valoración suele basarse en el valor de la obra en curso, mientras que en TRM conviene identificar el valor de los componentes que se montan, su costo de instalación y los costos asociados a la puesta en marcha. Esto puede implicar ajustar la forma de tasación y la forma en que se calculan los límites de indemnización para evitar subvaloración o sobrevaloración de ciertas partidas.

Cómo se integra el TRM con TRC

Integrar TRM dentro de un programa de seguro de construcción implica coordinar varias piezas clave para que la cobertura sea efectiva y sin solapamientos. A continuación se describen prácticas habituales que facilitan la integración y reducen vacíos de cobertura:

  • Definición clara de fases: separar explícitamente la fase de construcción (TRC) de la fase de montaje e instalación (TRM). Esto facilita la asignación de valores asegurados y la determinación de siniestros.
  • Coincidir calendarios: alinear el periodo de cobertura de TRM con el plan de montaje y las fechas de entrega de equipos. Evitar periodos sin cobertura o solapamientos innecesarios.
  • Coordinación entre aseguradoras: cuando varias pólizas cubren distintas partes del proyecto, es fundamental definir responsabilidades y coordinación en caso de siniestro para evitar conflictos de subrogación.
  • Valoración por componentes críticos: identificar qué equipos, módulos o sistemas requieren cobertura TRM específica y asignarles límites adecuados, evitando subseguros en piezas de alto valor o alto riesgo.
  • Extensiones útiles: considerar extensiones como cobertura de transporte entre fábrica y sitio, almacenamiento en tránsito, montaje fuera de sitio, pruebas de rendimiento y garantías de instalación, siempre que sean viables y costeables.

En la práctica, un programa robusto de seguros para un EPC (Ingeniería, Procura y Construcción) suele combinar TRC para la obra civil y de instalaciones, y TRM para la etapa de montaje e integración de equipos. Esta combinación requiere una matriz de responsabilidades contractuales clara, así como procedimientos de gestión de siniestros que distingan entre daños ocurridos en obra y durante montaje o prueba.

Proyectos en los que conviene aplicar TRM

La necesidad de TRM depende de la complejidad tecnológica, de la magnitud y de la distribución del proyecto. A grandes rasgos, los siguientes tipos de proyectos suelen beneficiarse de una cobertura de montaje:

  • Proyectos industriales y energéticos, como plantas químicas, refinerías, plantas de energía, parques eólicos, centrales fotovoltaicas y plantas de cogeneración, donde gran parte del valor está en equipos e instalaciones que requieren montaje especializado.
  • Proyectos de equipos de gran tamaño, como turbinas industriales, compresores, turbinas de gas o vapor, generadores y transformadores, que requieren ayuda de montadores especializados y pruebas de integración.
  • Instalación de maquinaria y líneas de proceso, donde no solo se monta, sino que se conectan y se integran sistemas completos (control, instrumentación, tubería, electricidad) antes de empezar la operación.
  • Proyectos con módulos prefabricados o construcción modular, en los que módulos son fabricados fuera del sitio, transportados y montados en la planta, aumentando la complejidad logística y el riesgo de daños durante el ensamblaje.
  • Proyectos con múltiples sedes, que implican traslado y ensamble de componentes entre ubicaciones o fuera del sitio principal, donde la cobertura de montaje debe acompañar el movimiento de bienes.
  • Instalaciones críticas con alta disponibilidad, donde incluso pequeños retrabajos por daños durante montaje pueden generar costos considerables y retrasos significativos.

Por el contrario, en proyectos más sencillos o de menor valor de equipos, la cobertura de TRM podría considerarse como una extensión opcional, evaluando si el costo adicional se alinea con el nivel de riesgo aceptado por el contratista y el propietario.

Impacto en la gestión de riesgos y en la contratación

La decisión de incorporar TRM no es solo técnica, también afecta a la gestión de riesgos, a la contratación y a la logística del proyecto. Algunas consideraciones clave:

  • Gestión de subcontratistas: el montaje suele involucrar varios subcontratistas especializados. Es fundamental que las coberturas de TRM cubran a todos los proveedores y que existan alineamientos entre las pólizas de cada subcontratista y la póliza principal.
  • Coordinación de siniestros: ante un daño durante montaje, la definición de responsabilidades y el proceso de reclamación deben quedar claros entre el propietario, el contratista general y las aseguradoras, para evitar retrasos en la indemnización.
  • Programación de la obra: los planes de montaje deben contemplar contingencias cubiertas por TRM, para no subestimar los plazos de entrega y puesta en marcha ante posibles siniestros.
  • Evaluación de obra completa: la valoración de TRC + TRM debe incorporar no solo el coste de materiales y mano de obra, sino también el costo de ensamblaje, pruebas, comisioning y posibles desmontajes o retrabajos derivados de daños.
  • Costos y asegurable: es posible que la prima de TRM dependa de la complejidad, altura, peso de las cargas, accesibilidad del sitio y la experiencia de las cuadrillas de montaje; una buena estimación de riesgos puede optimizar la prima total del programa.

Otra dimensión a considerar es la gestión de cambios. Durante montaje y pruebas pueden surgir cambios de diseño o sustituciones de equipos. En ese contexto, es crucial que la póliza permita ajustes de valor asegurado sin generar lagunas de cobertura. Este aspecto debe discutirse en la revisión del endoso y en las cláusulas de variación de costos de la póliza.

Aspectos prácticos para la suscripción y gestión de siniestros

La suscripción de una cobertura que combine TRC y TRM requiere una evaluación exhaustiva de riesgos y una planificación detallada. A continuación se presentan prácticas útiles para la suscripción y la gestión de siniestros:

  • Inventario detallado: realizar un inventario de todos los elementos a montarse, con especificaciones técnicas, valores unitarios y fechas previstas de instalación. Esto facilita la asignación de límites de indemnización por componente y la cobertura de cada ítem en montaje.
  • Identificación de puntos críticos: clasificar equipos de alto valor o de difícil reposición y evaluar la necesidad de coberturas separadas o de garantías extendidas para estos elementos.
  • Valoración basada en riesgo: la valoración debe contemplar el costo de reposición, costos de instalación y costos de parada de planta. Evitar subvaloración protege frente a reclamaciones parciales que podrían exceder la indemnización disponible.
  • Cláusulas de seguro de transporte: si hay movimiento de módulos o equipos entre ubicaciones, conviene incluir cobertura de transporte en tránsito y almacenamiento temporal para evitar vacíos entre la fábrica y el sitio.
  • Procedimiento de notificación: establecer un procedimiento claro para notificar siniestros, con contactos de emergencia y tiempos de respuesta de la aseguradora para activar contingencias y minimizar pérdidas.
  • Coordinación documental: documentar diariamente avances de montaje, fotos de estado de instalación, y recibos de mercancía para sostener las reclamaciones y facilitar la peritación.

En la práctica, la forma de gestionar siniestros en montajes puede variar según la aseguradora. Algunas pólizas permiten indemnización directa a contratistas de montaje, mientras que otras exigen subrogación al constructor principal. En cualquier caso, es esencial entender las reglas de subrogación y los plazos de presentación de reclamaciones para evitar citaciones o pérdidas de cobertura por retrasos.

Cláusulas y consideraciones clave al incorporar TRM

Al diseñar una póliza que incluya TRM, hay varias cláusulas y consideraciones que suelen marcar la diferencia entre una cobertura adecuada y una que deja vacíos. Entre las más relevantes se encuentran:

  • Ajuste de límites por valor en montaje: definir claramente el valor asegurado para las partidas de montaje, evitando discrepancias entre el valor técnico y el valor asegurado.
  • Franquicias y deducibles: establecer franquicias para daños ocurridos durante montaje y saber si existen deducibles diferentes para distintos tipos de evento (incendio, robo, explosión, etc.).
  • Extensiones de cobertura: considerar extensiones como contaminación, responsabilidad de proveedores, daños a bienes de terceros cercanos y cobertura de costos de reparación que resulten de fallos en la instalación.
  • Exclusiones específicas: revisar exclusiones habituales (alteraciones en el diseño, defectos de fabricación no relacionados con montaje, desgaste preexistente, retrasos por condiciones climáticas extremas que no resulten de un siniestro de montaje, etc.) para entender el alcance real.
  • Coase y coordinación: la póliza debe facilitar la coordinación entre múltiples aseguradoras y/o contratos de subcontratistas para evitar conflictos de responsabilidad o lagunas de cobertura.
  • Período de inactividad MCC (milestone coverage): en proyectos con fases críticas, puede ser útil contemplar coberturas que protejan hitos de montaje frente a retrasos o cambios en el programa de implementación.

Una práctica recomendable es exigir a la aseguradora un plan de gestión de riesgos y un cronograma de montaje incluido como Anexo de la póliza. Este plan debe detallar hitos, responsables, pruebas planificadas y criterios de aceptación, de modo que cualquier daño durante montaje pueda asociarse rápidamente a un periodo de cobertura específico.

Casos prácticos y escenarios

A continuación se presentan tres escenarios prácticos para ilustrar cómo TRC y TRM pueden actuar en la realidad de un proyecto de construcción complejo:

Escenario 1: Planta de energía con gran equipo de generación

Una planta de energía construida con turbinas de última generación implica una fase de montaje intensivo de equipos pesados, integraciones de sistemas de control y pruebas de puesta en marcha. Si solo existe TRC, un daño a una turbina durante el montaje podría no estar cubierto o requerir un proceso de reclamación complejo. Con TRM, la indemnización cubre daños ocurridos durante la instalación, permitiendo reemplazar o repare la turbina sin bloquear la operación planificada y reduciendo costos de inactividad.

Escenario 2: Proyecto químico con módulos prefabricados

Un proyecto químico utiliza módulos prefabricados que llegan al sitio y se ensamblan en varias etapas. El montaje, las pruebas de integración y la puesta en marcha requieren manipulación y conexión de sistemas críticos. Si se produce un daño durante el montaje de un módulo en el sitio, TRM puede cubrir la reparación sin desglosar las pérdidas entre construcción y montaje, facilitando la continuidad del cronograma.

Escenario 3: Renovación de planta con múltiples sedes

En un programa de renovación que implica equipos trasladados entre sedes, incluidos sistemas de tubería y instrumental, la cobertura de transporte y montaje se vuelve esencial. Con TRC cubriendo la obra y TRM cubriendo el montaje y la instalación, las reclamaciones por daños durante el traslado, el acople y la puesta en marcha se gestionan dentro de un marco único, reduciendo la complejidad administrativa.

Notas finales para la toma de decisión

En resumen, la decisión de incorporar TRM debe basarse en un análisis de riesgo pragmático y en el programa de proyecto. Considera estos puntos clave:

  • Complejidad de montaje: cuanto mayor sea la complejidad de la instalación y la necesidad de pruebas, mayor es la utilidad de TRM.
  • Valor de los equipos y su criticidad: equipos de alto valor o funciones críticas para la operación aumentan la necesidad de cobertura durante montaje.
  • Cadena de suministro: si el proyecto depende de módulos o equipos traídos de terceros, TRM añade seguridad ante daños en tránsito y montaje.
  • Interfaz entre contratistas: cuando hay múltiples subcontratistas de montaje, es crucial una cobertura que reduzca vacíos legales entre responsabilidades.
  • Presupuesto y rentabilidad: la prima adicional de TRM debe evaluarse frente al costo de retrasos, retrabajos y pérdidas por paradas de planta.

Una recomendación práctica es empezar por un análisis de valor asegurado por fases: obra civil y eléctrica bajo TRC, y montaje, pruebas y puesta en marcha bajo TRM. Esto facilita la negociación con la aseguradora y la gestión interna, al tiempo que proporciona un marco claro para la reclamación en caso de siniestro.

Guía rápida para decidir cuándo aplicar TRM

  • Proyectos EPC o de gran envergadura: sí, suele requerirse TRM para cubrir montaje e integración de equipos clave.
  • Equipos críticos y de alto valor: sí, las consecuencias de daños durante montaje pueden ser costosas y complejas de reparar.
  • Montaje fuera de sitio o módulos prefabricados: sí, cuando existen fases de montaje que se realizan fuera del sitio principal y posteriormente se ensamblan.
  • Presencia de múltiples proveedores y subcontratistas de montaje: sí, facilita la gestión de riesgos y la coordinación de coberturas.
  • Presión de cronograma apretado: sí, la cobertura de montaje ayuda a mitigar retrasos por contratiempos durante la instalación y pruebas.
  • Proyectos con riesgo geográfico elevado: sí, las contingencias ante eventos climáticos, sismos u otros riesgos pueden discutirse dentro de TRM para la fase de montaje en cada sitio.

En todo caso, la decisión debe pasar por una revisión técnica y económica con el equipo de seguros del proyecto y, si es posible, por un asesor independiente con experiencia en seguros de construcción. Una póliza bien estructurada con TRC y TRM puede ser una inversión que reduzca la vulnerabilidad ante pérdidas catastróficas y, al mismo tiempo, contribuya a mantener el cronograma y la rentabilidad del proyecto.

Vídeo sobre TRC y Todo Riesgo Montaje (TRM): qué cambia y en qué proyectos aplicar